Cruza el amor, yo cruzaré los dedos


Café sabatino acompañado del libro Cerati en primera persona.

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Cuando tenía 11 años jugaba con mis hermanas en la sala de la casa de mis padres. Poníamos en el toca-discos un disco de Soda Stereo a todo volumen y yo utilizaba el palo de una escoba como un micrófono. Mis hermanas eran mis groupies y apoyaban prendiendo y apagando las luces de manera intermitente para simular las luces de un escenario. Cantábamos Nada Personal de los soda.

Pronto llegaría la adolescencia y llegaba el disco Canción Animal. No logro borrar de mi memoria cómo una chica que ya iba en tercer año de prepa abordó el autobús escolar con dicho vinilo bajo el brazo. Así conocí la portada naranja poderosa con un león mostrando su poderío.  Hablamos del disco por un largo tramo.

Años después me sumergí en el punk y el hard-core. Me olvidé casi por completo del pop en Español. A pesar de la oleada del Rock En Tu Idioma y la omnipresencia de los peinados altos y estrafalarios de los Soda.

Pasaron los años, superé a Soda, se habían quedado como un recuerdo de mi adolescencia. Años después en la Universidad supe que se volvían a reunir y hacían una gira de despedida. No fui, no me importaron.

Regresé a Gustavo Cerati, ya sin Soda, ya que cada uno de los integrantes  había decidido caminar por otros rumbos. No así Gustavo, quien decidió probar suerte como solista y vaya que lo hizo bien.

El Bocanada fue uno de los discos que me hizo regresar la fe en el rock en Español.

Puente fue y es una de las canciones más bellas y perfectas del pop jamás escritas.

Recuerdo que en una ocasión, entraron a robar a mi casa y se robaron algunos de mis discos y el estéreo y junto con el se iba el disco compacto Bocanada adentro del reproductor. Me había quedado solo con el estuche. Sabía que era un gran disco y que tenía que volverlo a tener. Ahora tengo dos estuches del mismo disco y cada que los agarro me acuerdo de la triste historia de cuando robaron mi casa por primera vez. La canción Puente particularmente me remite a un día sábado a bordo de un autobús viajando bajo la lluvia que golpeaba la ventana de mi lado y a través de mis audífonos escuchaba el:

‘Cruza el amor, yo cruzaré los dedos.’

Pasó el tiempo y un día uno de sus conciertos sería anunciado en la ciudad de Querétaro. La verdad el lugar no se llenó a tope y fue así que los organizadores nos pasaron a las filas de enfrente del escenario. Recuerdo haber quedado fascinado por su forma de tocar la guitarra y de todos los sonidos que lograba exprimirle.

El tiempo pasaría y ésta vez sería Guadalajara en el Teatro Diana quien me invitaría a verlo con el Fuerza Natural. Viajamos en el carro de un vecino a quien también le gustaba mucho Gustavo. Ese amigo, un par de años después, tuvo un accidente automovilístico provocado por un conductor ebrio en la carretera Dolores Hidalgo – Guanajuato. El accidente le cambió la vida ya que él tocaba la guitarra para vivir y el accidente terminó con sus movimientos de la mano derecha y su memoria, ya jamás volvió a tocar.

Pasaron otros cuantos año y creo era el 2008 cuando Soda Stéreo decide volver a reunirse porque se dieron cuenta que necesitaban aumentar sus ahorros bancarios y de ahí no me quejo puesto que me invitaron el boleto, de los más caros y hasta adelante del Foro Sol en el DF. Ahí reafirmé que ya había superado a Soda años atrás y me salí un tanto molesto del concierto al notar que escondían al menos a dos músicos más detrás de una pesada cortina en el escenario. Me parecieron soberbios al no querer mostrar a los músicos de soporte quienes los hacían escucharse mejor.

En Mayo del 2010 ocurriría la desafortunada situación que lo dejaría en coma por cuatro años. Es horrible esa muerte. Yo la experimenté con uno de mis tíos. Un tío a quien quería mucho cuando era niño y él me quería de regreso. Siempre que por comisión tenia que salir de la ciudad a causa de su trabajo me traía a su regreso algún juguete. A los demás primos les traía también regalos, pero para mi siempre guardaba los más grandes o más bonitos. Igual me llevaba de vacaciones a otras ciudades. Con él conocí la playa y aprendí a nadar ahí mismo. Un derrame cerebral derivado del estrés laboral lo haría caer en coma por cuatro años. Su cadavérico retrato quedó marcado en mi subconsciente y cada que lo visitaba salía con el corazón hecho pedazos.

Al pasar del tiempo y al saber que Gustavo no mejoraba, lo imaginaba igual que a mi querido tío: delgado como una hoja de papel.

Recientemente adquirí y leí el libro biografico de Cerati compilado de forma magistral por la periodista musical Maitena Aboitez. De verdad que el prólogo escrito por Shakira si te saca al menos una lagrima por todas las anécdotas que cuenta con Gustavo. Por otro lado, leí el significado de la letra Té Para Tres, la cual siempre supuse que hablaba de una situación de engaño en una pareja, pero al leer el libro aprendí que la escribió haciendo referencia el día que su padre le anunció a él y a su madre que estaba enfermo de cáncer. Yo recuerdo la vez que mi hermana me comentó que mi papá estaba enfermo de cáncer, ese día choqué mi auto de lado contra un poste pues no estaba concentrado en lo que estaba haciendo.

Gustavo, me doy cuenta que de forma directa e indirecta siempre estuviste presente en mi vida. Me conforta saber que ya descansas en paz y te doy gracias por haber venido.

Guanajuato, Guanajuato. México. 4 de Septiembre de 2014.

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