Lo mejor del 2015

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Llegar a los cuarenta años sin deudas financieras ha sido uno de los grandes aciertos en mi vida a finales del 2015. Lo sé ¡he llegado a los cuarenta años! Se supone que a esta edad es cuando el mundo empieza a tener credibilidad en uno. Sin duda despedir los 39 fue muy bueno. El 2015 terminó y ahora pienso: ‘¡vaya año!’

Al día de hoy me siento muy relajado, muy tranquilo. Mi vida ha dado pasos agigantados en el 2015.

Tener claridad en mis ideas y objetivos me hizo sentir que todo está bajo control.

He aprendido a ser realista y práctico y sin duda esto me ha hecho disfrutar los momentos.

Como ya es tradición, les comparto mi selección de lo que para mi resultó ser lo mejor del año.

Mejor Momento:

Un viaje a Paris nunca cae nada mal, y este año tuve una visita no planeada a dicha ciudad. Originalmente tenía planeado viajar a Italia para el verano ya que tenía mis ahorros de todo un año, pero se dio el viaje y la pasé increíble. Por aquí pueden leer un post que escribí al respecto, y por acá pueden ver una galería que hice en mi cuenta de Flickr.

Mejor Adquisición:

Este año me abstuve de comprar el Reloj de Apple. Ser el comprador de la primera generación de un producto Apple nunca es recomendable. La segunda versión vendrá mejorada y ya para mediados de año me estaré comprando uno. Por ahora, lo que sí me regalé fue una cámara semi-profesional Samsung increíble con muchísimas características. Uno de mis planes-propósitos de este año es inscribirme a un curso para sacarle el mayor jugo a  mi cámara.

Mejor Blog:

¿Quién sigue escribiendo en blogs a estas alturas? Se dice que los blogs están muertos, lo de hoy son los podcasts, ¡sí, los podcasts están de regreso! En mi caso, gracias a la aplicación Feedly pude leer todo lo que mis blogs favoritos publican. Este año sin duda me hice adicto a Hypebeast el cual combina video con texto y lo disfruté bastante. Es ese sitio que me da las mejores noticias de diseñadores, de tenis, de artistas, de comida, y de diseño.

Mejor Tuitero:

Voy de mal en peor, ya casi no uso Facebook, (¿aún vive Facebook?) y en Twitter seguí mucho a @jrisco. Me hace reír mucho la forma en que adapta imágenes de noticias frescas con textos hilarantes. Ahora uso más Instagram, pero no para publicar sino para deleitar la vista. Sigo principalmente a diseñadores de moda  como Balmain. Intenté usar Snapchat, y a los pocos días de haberme dado de alta, los de la compañía cambiaron sus políticas de privacidad y prácticamente me ahuyentaron del lugar.

Mejor Vlogger:

En el 2015 fue el año en el que descubrí al vlogger Caisey Neistat y casi todas las mañanas cuando preparaba mi lonche para llevármelo al trabajo o tomándome mi primer espresso por la mañana veía los videos de este personaje. Posteriormente me preguntaba, ¿por qué sigo a Caisey? Es decir, ¿por qué se nos hace tan interesante ver vidas ajenas? Creo que tiene que ver con el hecho de alejarnos de nuestra propia realidad y querer vivir la vida de alguien a quien admiramos. En el caso de los videos de Neistat la mayoría me parecieron divertidos.

Mejor Aplicación para iPad:

De las aplicaciones que utilicé mucho este año fueron Feedly, Tweetbot, YouTube, y ahora estrictamente hablando de nuevas aplicaciones les recomiendo instalar Duet si cuentan con una computadora y un iPad, ya que esta aplicación hará funcionar a su iPad como una segunda pantalla. La App es cara pero hace lo que promete. Ahora mismo que escribo este post estoy ‘viendo’ la película Ant-Man.

Mejor Gadget:

Para este diciembre me regalaron un micrófono Blue modelo Yeti y he estado haciendo pruebas y las grabaciones se escuchan de maravilla. Ya me estoy animando para hacer un podcast ahora que el formato esta de regreso.

Mejor Exposición:

En Paris pude ver una retrospectiva de Jeff Koons, y acá en Guanajuato pude ver para cervantino una exposición de Francisco Toledo titulada Sin Maíz No Hay País, pero irónicamente, la pieza que este año me hizo temblar de emoción fue una video-instalación de Kanye West en la fundación Louis Vuitton en Paris.

Mejor playera:

¿Compré alguna playera? En realidad consumí mucho menos, lo que sí, fue que el diseñador Marco Colín me regaló uno de sus diseños estampados en una playera para el día de muertos y es una lástima porque me gustaría poder usarla el resto del año.

Mejor Programa de Radio:

Desafortunadamente en el 2015 desaparecieron las buenas estaciones de radio ya que hubo conflictos en Radio Ibero y me quedé sin estación de radio matutina. Escucho en ocasiones Ibero o Reactor pero lo soso de sus conductores termina por desanimarme y cambiarme a YouTube. Lo único malo de YouTube es que es muy fácil perder el tiempo con tantos canales, mientras que en el radio a cada rato le recuerdan a uno la hora par que no se le haga tarde para llegar al trabajo.

Mejor Red Social:

Me enganché a Instagram. Comencé a seguir gente que considero interesante y que aporta a mi cronograma una forma de ver y vivir la vida de manera divertida. Aquí les dejo mi dirección de Instagram.

Mejor Canción: 

Me vienen a la mente varias canciones buenas de este año como Alright de Kendrick Lamar, o Piss On Your Grave de Travis Scott una que me encantó y se me hizo muy fuerte fue la de de Should Have Know Better de Sufjan Stevens, esa sí esta de lagrimita con esa frase que dice: ‘when I was three, three maybe four, she left us at the video store’. Ahi el artista nos habla del abandono de su madre esquizofrénica y se parte el corazón.

Mejor Podcast:

Este año me hice fan de La Chora Interminable por mi hermano, pero después me doy cuenta que su podcast no es la gran cosa, que es pura guasa, y de vez en cuando sultan algún dato interesante. El proyecto en español que se esmeró bastante se llama Puentes, una casa productora de Podcasts y ahí me encontré con Mándarax. Leonora Milan y Alita Emo (no me viene a la mente su nombre real. Ellas son un par de científicas divulgando ciencia utilizando un lenguaje bastante fresco, sin lugar a dudas mi podcast del año.

Mejor Serie de TV:

Claro que vi Game of Thrones, pero la verdad ¿a quién quiero engañar? no me engancha ese tipo de historia. Las que si me divirtieron fue Master Of None con el comediante Aziz Ansari, y debo confesar que semana a semana esperaba un nuevo episodio de la segunda temporada de Silicon Valley, y que incluso, vi al menos ¡dos veces cada episodio!

Mejor Película:

Crecí con Star Wars y con Mad Max. Ambas me marcaron y en este 2015 las dos estrenaron una nueva aventura. También las dos me parecieron entretenidas y ambas las disfruté en 3D. Si bien Star Wars no me decepcionó no terminó por convencerme al cien por ciento. Quizá terminé empachado de la fuerte campaña mediática por parte de Disney. Lo que si sé es que ambas películas las veré más de media docena de veces.

Mejor Documental:

Veo más documentales que películas, me parece que contribuyen más a mi formación. Este año uno de los documentales que más disfruté fue La Sal de la Tierra. Una historia fascinante de Sebastião Salgado. Me hizo reflexionar sobre mi paso en esta tierra y a querer contaminar menos y dejar un mundo mejor.

Mejor Concierto:

No fui al Vive Latino, ni al Coronal Capital. ¡Hey si quería tener finanzas sanas algo tenía que sacrificar! Sin embargo sí pude ver varios eventos artísticos en la ciudad. Eso me encanta de vivir en Guanajuato, hay tanto que ver y hacer. Vamos, no es New York, pero algo es algo. Pude ver a Rebolledo, Sotomayor, Torreblanca, Technicolor Fabrics, y a varios grupos pequeños de ese estilo, pero el evento que más disfruté fue en uno del Cervantino. El 23 de Octubre con una fría lluvia pude ver a NOSAJ THING y quienes le abrieron hicieron una noche mágica, me refiero a Sebastian Benoit y a Takami Nakamoto. Otro gran highlight del festival fue la DJ Paula Temple. Llevaba mucho tiempo con ganas de escuchar buen techno.

Mejor Libro:

Este año me propuse leer 18 libros, ¡y lo logré! voy a escribir un post completo al respecto. El libro que más entretenido y ameno se me hizo se llama Te Vendo Un Perro de Juan Pablo Villalobos. Me hizo recordar tantas cosas de mi infancia. Leer será siempre un reto interesante en mi vida y lo voy a seguir haciendo y me voy a seguir superando en cantidad. Ya veremos si el siguiente año logro leer al menos 20 libros.

Mejor Viaje:

Paris es Paris, pero también fui a Bruselas y a Brujas, pero lo que si debo mencionar es que pude regresar a Cancún y que esta vez lo hice como conferencista en una convención de maestros de Inglés. Cancún es bonito, pero su playa puede parecer aburrida porque no hay olas divertidas, al contrario son muy pacificas. El viaje me sirvió para relajarme y darme cuenta de lo suertudo que soy.

 

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Lo que mal empieza

 

Personalmente tengo una cita que no sé si la inventé o la escuché por ahí:

Lo que mal empieza, bien acaba.

En los cuatro meses que van de este año las cosas no han pintado nada bien. Todo empezó cuando perdí mi segundo trabajo. No hubo una explicación. Solo que ya no había grupos para mí y punto. No sé cuál respuesta me hubiera gustado escuchar más: si realmente soy malo, o es verdad, que ya no había alumnos inscritos. La situación es que con ese segundo trabajo, a pesar de que me quitaba tiempo para vivir, (a quien engaño, realmente no tengo vida), me podía dar gustos que antes no podía: mi colección de vinilos, libros, y gadgets creció rápidamente en los últimos dos años.

En el trabajo, las cosas son eso: solo trabajo y más trabajo. A un año de distancia puedo decir que el camino ha sido difícil, sobre todo porque heredé un equipo de trabajo dividido por envidias y malas vibras. Ahora me toca lidiar a mí con eso. A pesar de que he realizado varios intentos por formar un sólo equipo no lo he logrado. Quitar el dedo del renglón es lo último que he pensado. No pienso darme por vencido ni ahora ni nunca.

Al no tener un segundo trabajo me di cuenta que tenía un objeto entre mis manos mejor conocido como tiempo libre. Me sentía como un papá primerizo quien carga un bebé por primera vez en su vida.

¿Y ahora qué hago con tanto tiempo libre?

Ingresé a un grupo budista de meditación. Me gustó. No diré que mucho para no ser un mentiroso. Lo único que me gustó es que podía tener tiempo para mí solo. Apagaba el celular por una hora y me olvidaba de todos y de todo a mi alrededor. No pensaba en nada más mas que en mi mismo. Me imaginaba viajando por otros mundos y es que la meditación llegó a ser tan poderosa que logró transportarme al cosmos. Eramos poca gente quienes la practicábamos, incluso me encontré ahí a dos de mis ex-alumnas. Era bonita la convivencia, es más, ni convivencia había. Solo un “hola, adiós” bastaba. Finalmente dejé de ir. ¿Por qué? Mis ingresos financieros no me lo permiten, por el momento.

Entonces, ¿qué hacer con las tardes libres cuando no hay motivación? Leer. Lees es “gratis.” Se puede conseguir mucho material en la red de forma gratuita y solo queda cultivarse, porque a la larga eso es lo que va a redituar.

Recapitulando, ¿qué es lo único bueno que me ha pasado este año?

Molière ha nacido.

Un amigo fundó una compañía de traducciones y me invitó a dirigir la misma. Espero que funcione, cruzo los dedos porque así sea y pueda lograr mis sueños. ¿Cuáles? Muchos. Entre ellos tener dinero para viajar en el 2015. Ayudar a un gran ser querido de forma económica y volver a cumplir mis caprichos.

Ansío que se acabe el primer cuatrimestre y que llegue Mayo con buenas noticias. Mientras tanto los dejo con una bonita moraleja de este post:

No cometan malas decisiones financieras y si son independientes, ahorren para su jubilación.

¿No te gustó mi post? A mi tampoco, lo siento estoy de mal humor, pero aún así, me gustaría leer tu opinión aquí abajo en los comentarios.

 

El año en reversa

Paisaje serrano.

Paisaje serrano de Guanajuato.

El 2013 fue en realidad un gran año para mi. Voy a extrañarlo mucho porque fue tan bueno conmigo, así como un viejo amigo. Me propuse varios objetivos y pude cumplirlos todos. Quizá el ser realista ayuda mucho a la hora de fijarse metas.

Uno de los momentos imborrables fue cuando pude llevar a mi mamá a que conociera por vez primera el mar en su vida. También, me llevé a mi sobrino y a mis hermanas. Mi hermano hizo unas fotos maravillosas que dan celos a cualquiera que las mire. Aquí pueden ver esa entrada al respecto.

Otro acontecimiento importante fue el haber sido asignado como el nuevo coordinador del programa de idiomas en mi universidad. La verdad ha sido agotador y he aprendido varias lecciones en el camino, aunque no han sido siempre agradables. El tener un puesto de mucha responsabilidad aumenta no solo las horas de trabajo si no también los niveles de estrés. Desafortunada, o afortunadamente te das cuenta quiénes son tus verdaderos amigos y ves que ahora te bastan los dedos de una mano para contarlos.

Gracias a mi trabajo secundario pude mantener un estilo de vida que me permitió darme algunos lujos, aunque a costa de largas horas de trabajo por la tarde noche. Lo que no entiendo de la universidad pública donde trabajo es que te asignan una responsabilidad fuerte, pero el salario sigue siendo el mismo, argumentando que son tiempos de austeridad. Quizá ahora entiendo más el “pay with peanuts, and you’ll get monkeys.”

Ahora sí, aquí va mi lista de lo bueno que me dejó el 2013:

Mejor momento: Sin duda fueron varios, como ver la cara de sorpresa de mi madre cuando vio el mar por vez primera en su vida, pero yo me quedo con mi cara de alegría al ver a mi esposa saliendo del quirófano de su operación de riñón y saber que todo había salido bien. ¡Bendita sea la ciencia y el conocimiento que permite que los doctores salven vidas!

Mejor adquisición: A estas alturas me resulta dificil seguir trabajando con computadoras físicas y prefiero usar un iPad para todo lo que hago, cambié de un iPad 2 a un iPad mini y creo que el tamaño es ideal para casi hacer cualquier cosa. Sorprendente que nuestros gadgets cada vez los hagan más delgados y más inteligentes, mientras que los humanos somos cada vez más gordos y más estúpidos.

Mejor blog: A estas alturas del 2013 es difícil saber que alguien sigue escribiendo en un blog. Podríamos decir que están bien muertos. Yo por ejemplo, actualicé mucho menos el mío por el hecho de pensar que ya cada vez más están muy anticuados. Creo que lo sigo haciendo por mantener actualizados a mis amigos que estan fuera del país sobre las cosas que me pasan. Aún así, sigo leyendo sitios como Lifehacker.com que me hacen la vida más sencilla. Aunque los genios de Google hayan matado este año al gran Reader, ya nos acostumbramos al servicio de Feedly.

Mejor tuitero: Este año se va para @sallesino y es que este muchacho poseé un humor tan mordaz, y ácido que cada una de las joyas que plasma terminan convirtiéndose en ilustraciones divertidas en cinismoilustrado.com

Mejor canal de YouTube: Recuerdo que todos los lunes, cuando regresaba a casa del trabajo y me alistaba para la cena, ya me estaba esperando un nuevo epidosio del Pulso de la República, conducido por @ChumelTorres y su mordáz crítica a los políticos mexicanos y a las noticias nacionales e internacionales que me hicieron carcajearme en repetidas ocasiones.

Mejor aplicación para iPad: Wunderlist es maravillosa. Te sirve para realizar listas de lo que quieras y junto con su sincronización en la nube hacen de Wunderlist una aplicación esencial en tu vida. Este año me sacó de muchos apuros en cuanto al seguimiento a detalle de varios proyectos.

Mejor gadget: Este año me tocó hacer la actualización al iPhone 5S que si bien, es un buen teléfono, me quedo con mi bocina portatil SoundLink Mini de Bose. Gracias a ella, la música se disfruta de forma increíble en cualquier lado, y sin cables.

Mejor exposición: Pude ver, aunque fueran unas pocas y viejas piezas de Ariel Guzik en mi ciudad. Con motivo del Cervantino, armaron una colectiva con varios artistas actuales en la Alhóndiga de Granaditas y pude llevar a un grupo de estudiantes a que estuvieran en contacto con la obra de diferentes artistas.

Mejor playera: Si bien, mi consumo de playeras sigue a la baja, no puedo dejar de recomendar los trabajos realizados por el estudio Sr.Mutante. No cabe duda que todo pinta para que el 2014 sea un buen año para ellos por la calidad de sus diseños.

Mejor programa de radio: Este año se despidieron dos programas de radio que me gustaban mucho: El Fin del Mundo en Reactor, conducido por Rulo, y Buenos Días Santa Fe en el cual Leonora Milán y El Baxter hacían que el ejercicio de levantarse de la cama fuera más ligero. Ahora sigo por las mañanas El Resplandor en Ibero 90.9 pero lo hice por la inercia cuando terminó el programa BDSF. El programa me gusta parcialmente y ojalá el 2014 traiga un excelente programa de radio matutino.

Mejor red social: Me gustó mucho la idea de Vine, incluso llegué a realizar un par de tonterias. La mayoría de las personas lo usamos para contar chistes rápidos. Fue tan popular la idea en tan poco tiempo, que Instagram se quizo subir al mismo tren ofreciendo la posibilidad de crear videos de 15 segundos de duración. Aún así no pudo destronar a Vine, que sinceramente no le veo mucho futuro.

Mejor canción: Fuí de las personas que escuchó DEMASIADAS veces la canción Get Lucky de Daft Punk, también me gustó New Slaves de Kanye West, y en cuanto a gusto culpable debo declarar que compré Happy de Pharrell Williams.

Mejor podcast: Este año reí en más de una ocasión con El Podcats dirigido por @plaqueta y @gonzalopolis. Algunas de sus ocurrencias son divertidas, aunque en ocasiones cansan pues la improvisación no se les da del todo bien.

Mejor serie de TV: El 2013 fue el año de Breaking Bad. Sin lugar a dudas, es la serie de televisión más exitosa de todos los tiempos. Su gran final no decepcionó como lo hizo en su momento Lost. Si aún no la ves, corre a Netflix y muérdete las uñas de lo emocionante que es el personaje del señor White.

Mejor película: No soy ni pretendo ser crítico de cine, solo les comento que la película que más me entretuvo en el año fue Gravity de Alfonso Cuarón. Recuerdo haber ido a una sala VIP de cinépolis y la experiencia fue inolvidable. Aún me acuerdo las pocas palomitas que me comí y las veces que estuve sentado al borde del sillón por ver querer saber qué sucedia en la siguiente escena.

Mejor documental: Espera, ¿Vi algún documental este año?

Mejor concierto: Pude ir a varios conciertos, y la decisión me resulta difícil, pero creo que el mejor concierto en vivo fue el de Goran Bregovic en la Alhóndiga de Granaditas. El marco en el que se dio todo el evento fue fantástico. La lluvia, en vez de arruinar la experiencia, la maximizó en todo su esplendor.

Mejor libro: Este 2013 me quedo con Las Venas Abiertas de Eduardo Galeano. Creo que sería un buen libro de historia en la secundaria o en la preparatoria. Ahora entiendo por qué Hugo Chávez se lo regaló a Obama. Por acá pueden encontrar la lista completa de los libros que leí en el año.

Mejor viaje: Pude ir en dos ocasiones a la playa, incluso conocer una nueva. Fui al DF y a Guadalajara a la Feria del Libro, sin embargo me quedé con ganas de más. Ojalá que el 2014 sea generoso en cuanto a viajes y pueda nuevamente salir al extranjero. Ya me hace falta. Quiero ir a Francia y ojalá pronto les este contando al respecto.

Y a ustedes ¿qué tal los trató el 2013? Les deseo un excelente 2014. ¡Gracias por leer!

Lecturas del 2013

Azul y verde

Diciembre es el mejor mes del año. Disfruto mucho tener un mes de vacaciones y dedicarme a ver por el retrovisor todo lo que sucede en el año. Creo que este es uno de los mayores beneficios de ser profesor universitario: muchas vacaciones para reponerse de los golpes del estrés.

Para este año, me propuse originalmente leer 14 libros. Afortunadamente superé mi propuesta y llegué a los 17. Ahora para el 2014 subiré mi cuota y planeo llegar a los 17.

Por lo pronto estos fueron los libros que leí a lo largo del 2013:

  1. Animal Farm de Orwell, George.
  2. Bildung. Alles, was man wissen muß de Schwanitz, Dietrich.
  3. Cerati en primera persona de Aboitiz, Maitena.
  4. Do Androids Dream of Electric Sheep? de Dick, Philip K.
  5. El arte de vivir del Arte de Ehrenberg, Felipe.
  6. El cuerpo transformado: cyborgs y nuestra descendencia tecnológica en la realidad y en la ciencia ficción de Yehya, Naief.
  7. Goodbye to Berlin de Isherwood, Christopher.
  8. How Music Works de Byrne, David.
  9. Manual Del Dj (Ma Non Troppo musica) de Broughton, F. Brewster.
  10. Music for Chameleons de Capote, Truman.
  11. Open Veins of Latin America: Five Centuries of the Pillage of a Continent de Galeano, Eduardo.
  12. Pequeño cerdo capitalista: inversiones. de Macías, Sofía.
  13. The Diamond Age de Stephenson, Neal.
  14. The Ghost de Harris, Robert.
  15. The Hitchhiker’s Guide to the Galaxy (Hitchhiker’s Guide, #1) de Adams, Douglas.
  16. The Importance of Being Earnest de Wilde, Oscar.
  17. Ubik de Dick, Philip K.

Mis gustos literarios se encuentran en la ciencia ficción, la música, y la novela de ficción. Uno de los mejores libros que leí en este año fue sin temor a equivocarme el llamado la importancia de llamarse Ernesto. Dicho libro fue recomendado por el gran maestro Carlos Monsiváis quien no dudó en recomendar este libro y comentar que era uno de sus favoritos. Es una novela corta, bastante bien escrita. El autor, Óscar Wilde, demuestra que en cada uno de las frases que escribió es como un párrafo perfecto. Ya me imagino, si Óscar Wilde hubiera vivido en los tiempos de Twitter. Sería el amo, ya que la forma en que escribe todas y cada una de las frases del libro son perfectas.

La ciencia ficción siempre me ha llamado la atención, no por nada una de mis películas favoritas es Star Wars, este año decidí adentrarme en el mundo de Philip K. Dick, y de Douglas Adams. La verdad, leer libros de ciencia-ficción siempre es más tardado, pues uno tiene que imaginarse los mundos objetos que el autor está tratando de escribir. Pasa igual con la filosofía, hay conceptos que no entendemos que tardamos más de lo debido en tratar de digerir lo que está queriendo decir el autor.

Curiosamente, uno de los libros que más me conmovió fue el de Cerati en primera persona, fue más bien el prólogo el cual estuvo a cargo de la cantante Shakira y que escribió también que casi lo hace a uno llorar por tantos recuerdos. Con la situación de Gustavo Ceratti me pasa lo mismo si cuando u mi padrino falleció por la misma causa de Cerati. Después de haber estado en un largo coma, falleció.

Por último, el libro que me abrió los ojos a una cruda realidad latinoamericana fue el escrito en los años setenta por el autor Eduardo Galeano: las venas abiertas de América Latina. El libro lo leí en la playa, y de verdad que no fue nada fácil digerir las verdades que el autor escribió. Si quieren entender mejor por qué estamos cómo estamos en México y Latinoamérica, las venas abiertas, es una lectura obligada. También sirven mucho leer éste libro en ésta época de la reforma energética que tanto daño va hacer a este país.

Sólo deseo que en el 2014 vengan nuevas y mejores lecturas. Por lo pronto, me despido preguntándoles ¿cual fue el mejor libro que leyeron en el 2013?

Libros del 2012

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Cuando iniciaba el año, me hice la propuesta de leer 13 libros a lo largo de este 2012. Ahora que termina el año, y que probablemente sea el fin de los tiempos como los conocemos, quiero comentarles, con con una sonrisa en la cara que pude leer 16 libros. ¡Más de los que yo esperaba! Leer se convirtió en una actividad estimulante.

Siempre me ha gustado leer. Desde niño es una actividad que disfruto hacer. Pero por alguna razón, dejé de leer el material que a mí me gustaba. Todo fue reemplazado por lecturas académicas, o lecturas relacionadas con mi trabajo o la escuela. Si bien, dichas lecturas son interesantes, no logran provocar en mí un interés que de verdad me apasione. Cuando terminé la maestría, me propuse retomar ese viejo habito de la lectura por placer. Ahora que fui favorecido a lo largo de este año en tener todo el tiempo del mundo para mi, decidí volver a leer. Admito que no fue fácil, me sigue todavía costando trabajo retomar el ritmo. Uno de los pasos que realicé para lograr mi objetivo fue el adquirir un dispositivo de lectura de libros electrónicos, el cual ya narré en otra entrada, y que me facilitó la tarea demasiado. Ahora Todas mis lecturas prácticamente la realizo en ese dispositivo. De hecho, solamente leí un libro en papel, y fue cuando regresaba de un viaje por la ciudad de México y necesitaba ocuparme en algo. Sigo disfrutando mucho todavía la lectura en papel, es decir, No pienso erradicar los libros en papel totalmente de mi vida, al contrario pienso seguir adquiriendo más, sin embargo estos tienen que tener un formato especial digamos que de colección.

Uno de los últimos libros que adquirí en la pasada Feria internacional del libro de la ciudad de Guadalajara fue el de Hansel y Gretel de los hermanos Grimm y fue editado por la compañía Zorro Rojo, una compañía española que está haciendo un trabajo excepcional en la edición de libros clásicos.

Ahora relaciono la adquisición de libros con la compra de vinilos, es decir objetos especiales que te hacen añorar un pasado feliz, de diversión, y de mucho disfrute. Actualmente estoy en espera de un carpintero que va a venir a casa y va a construir un librero del cual en su momento les mostraré fotografías, y ahí pienso meter libros que sean como objetos de colección.

Quizá suene muy raro esto que comento, pero el punto que quiero recalcar es que los libros van a seguir jugando un rol importante en mi vida, sin embargo migraré casi por completo como lo hice este año al formato electrónico. Ahora mismo me encuentro leyendo un libro que se llama la era del diamante, ya lo había comprado en papel años atrás, pero por alguna razón nunca lo había leído quizás si sé la razón, sin embargo ahora que estuve moviendo libros me lo encontré, y también lo encontré en formato electrónico, el formato electrónico no pesa en realidad más de 300 g, mientras que el libro en papel pesa mucho más que eso y ocupa mucho lugar en mi mochila.

La finalidad de leer un libro es tener a alguien que nos acompañe; es hacernos más entendidos sobre algún tema, o bien, leer aventuras que nos hacen transportarnos al lugar donde la historia fue escrita, o al menos eso es lo que nosotros imaginamos. Me gusta la lectura simple y sencillamente porque es un instrumento que me permite conocer la mente de otras personas, en este caso de diferentes autores.

Si el tiempo y las circunstancias me lo permiten, planeo leer al menos 14 libros nuevos durante el 2013. Hay algunos que ya están ahí en la lista esperándome, y eso me da gusto porque quiero superar el número de libros que leo, y quizá algún día pueda llegar a leer Hasta 52 libros al año. Lo hago principalmente por dos razones, la primera es que admiro mucho a las personas que les gusta leer, y también porque en mi rol de educador debo de pensar en que si quiero dar un claro ejemplo a mis estudiantes, debo empezar primero por mi mismo siendo un gran lector.

Una de las razones que más me ha permitido leer a lo largo de este año es que finalmente pude deshacerme de la televisión, aunque quiero aclarar lo siguiente: si tengo televisión, lo que no tengo es el servicio de cable, o incluso de antena aérea que me permita ver la programación abierta que canales como Televisa o tv Azteca ofrecen. Ahora lo único que veo, es televisión por Internet, programando generalmente lo que yo quiero ver en el momento que quiero ver, así creo que he aumentado mi productividad.

¿Leer me ha hecho mejor persona? No lo sé, es algo que probablemente yo no pueda ver, sin embargo quiero seguir haciéndolo porque al menos sé que la lectura si me hará ser una mejor persona, Caso contrario ocurre cuando solamente me sumerjo en el sofá a ver lo que la televisión tiene para ofrecerme.

De los libros que más me emocionaron este año sin duda el que más me gustó fue el escrito por Paul Auster que se llama Moon Palace, y es una novela que disfruté todas y cada una de sus páginas y que me será difícil olvidar.

Así es esto de la lectura, no todos los libros que leemos nos van a gustar, unos van a resultar provechosos, otros no tanto, sin embargo el punto es insistir, encontrar lo que nos gusta y seguir leyendo.

Ya les contaré, si los tiempos lo permiten, cuáles seguirán siendo mis libros favoritos del 2013, por lo pronto, a continuación les dejo la lista De esos libros que leí en este moribundo 2012:

En ésta lista iré enumerando los libros que lea a lo largo del año 2012. Lo hago con la intención de tener simplemente una forma para poder recordar lo que leo, lo que estoy leyendo o lo que quiero leer.

  1. Flatland de Edwin Abbot. (15 de Enero – 26 de Enero). Ebook. 116 Páginas.
  2. Psicomagia de Alejandro Jodorowsky. (28 de Enero – 26 de Febrero). Ebook. 269 Páginas.
  3. Las Desventuras del Joven Werther de Johann Wolfgang von Goethe. (27 de Febrero – 2 de Marzo). Ebook. 124 Páginas.
  4. Multimillonarios por accidente. El nacimiento de Facebook de Ben Mezrich. (3 de Marzo – 10 de Marzo). Ebook. 233 Páginas.
  5. Canción de tumba de Julian Herbert. (3 de Abril – 3 de Abril). Editorial Mondadori. 206 Páginas.
  6. El Origen Del Mal de Jean-Christophe Grangé. (4 de Abril – 14 de Mayo). Ebook. 518 Páginas.
  7. Ficciones de Jorge Luis Borges. (15 de Mayo – 30 de Mayo). Ebook. 150 Páginas.
  8. E,E,E, de Charles Bukowski. (4 de Junio – 24 de Junio). Ebook. 149 Páginas.
  9. Terra Incognita de Ángel Ortega. (25 de Junio – 28 de Junio). Ebook. 50 Páginas.
  10. La Gaviota de Antón Chéjov. (29 de Junio – 3 de Julio). deEbook. 108 Páginas.
  11. Ready Player One de Ernest Cline. (4 de Julio – 29 de Julio). Ebook. 386 Páginas.
  12. Antología de Poemas de Fernando Pessoa. (30 de Julio – 14 de Agosto). Ebook. 138 Páginas.
  13. El Palacio de la Luna de Paul Auster. (15 de Agosto – 3 de Septiembre). Ebook. 320 Páginas.
  14. Los de Abajo de Mariano Azuela. (4 de Septiembre – 8 de Septiembre). Ebook. 173 Páginas.
  15. El Juego de Los Abalorios de Herman Hesse. (9 de Septiembre – 25 de Noviembre). Ebook.  576 Páginas.
  16. This is your brain on music. (2 de Noviembre – 20 de Noviembre). Ebook. 322 Páginas.

La obsesión de terminar algo

Imagen tomada del sitio 20minutos.es

No me gusta utilizar la frase “cerrar ciclos”, la razón es simple sencillamente porque no siento que sea una lavadora. En mi caso mi obsesión giró en torno a terminar un libro que un buen amigo un día me recomendó. En una ocasión, en una plática en su casa, él me comentó que Herman Hesse era uno de sus escritores favoritos, y uno de los mejores libros de la literatura alemana que dicho autor había escrito se llama El Juego De Los Abalorios.

Un día, por casualidad me encontré el libro navegando en la red, y decidí pasarlo a mi Kindle para comenzar a leerlo. Mi sorpresa fue que el libro se tornó sumamente difícil de seguir, la razón principal fue que el libro está mal traducido del Alemán al Español, y mi cerebro tenía que hacer el doble trabajo de reinterpretar coloque el traductor había querido decir, y al mismo tiempo seguir la trama de la novela.

La novela es interesante, podríamos decir que cae dentro del género de la ciencia ficción, pues el autor nos plantea la existencia de una sociedad en la cual existe un grupo selecto de personas caracterizadas por ser muy inteligentes, o si desconocían algún tema simple y sencillamente se ponían a estudiarlo hasta que lo dominaran. Entre esos temas, los asistentes a dicha escuela, -mejor conocida como Castalia-, podían aprender música, matemáticas, ciencia, astronomía, música, idiomas, entre muchas otras cosas. Todo esto, estudiando al propio ritmo, o más bien al gusto de cada participante, es decir no era la tradicional escuela en la que a cierta hora, en cierto lugar, cierto día de la semana tenías que tomar la clase que el profesor iba a impartir. Más bien acá el autor habla de ser autodidacta, y de básicamente querer aprender lo que tú quieras, cuando quieras, y como lo quieras.

La idea suena interesante, sin embargo el libro cada vez se tornaba más fácil para mí de seguir. Creo que me tomo alrededor de mes y medio poder terminar dicho texto. Había personas que me recomendaban mejor parar y comenzar otro libro, y olvidarme de éste. Sin embargo, me conozco, y soy de esas personas que no paran hasta que no concluyen algo. Comencé a leer otro libro al mismo tiempo que también me gusta mucho, pero en el fondo de mi cabeza tenía siempre en cuenta que debía terminar aquel libro, y esto se transformó en una obsesión para mí. A tal grado que, decidí poner una alarma en mi teléfono, Que me recordará cada día leer un 5% de dicho libro por lo menos. ¿Porque tan solo 5%? La verdad, es que como ya les mencioné anteriormente el libro estaba mal traducido y para sumarle aún mayor dificultad, el libro contenía lo que consideramos errores de dedo. Así pues, este post es para comentarles que finalmente terminé dicho libro, y que sentí una gran satisfacción al poder lograrlo. El libro no se convirtió en uno de mis favoritos ni mucho menos, sin embargo me dejan la experiencia de haber podido terminar un reto personal.

Ahora mi pregunta es, ¿no se supone que debería de estar leyendo por placer? Así es. Sin embargo debo confesar que no sé qué me pasó en este caso, y más que leer por placer, leí porque tenía que hacerlo, porque debía concluir dicho libro. Lo sé, no vuelvo a hacerlo. Aprendí la lección. Afortunadamente, hice algo de lo cual no me arrepiento, y aprendí mucho al final.

¿A ustedes les ha pasado así? Que comienzan a hacer algo, y se obsesionan tanto con esto, y que quizá ya no lo están disfrutando pero deciden continuar. No sé si es un poco de naturaleza humana, o más bien necedad. Cualquier cosa que sea no recomiendo hacerla.

Mes patrio, mes efímero

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Esuchando en casa el vinilo Funeral de los canadienses Arcade Fire.

Ya estamos en Septiembre del 2012 y como agua entre los dedos, se empieza a sentir que ya se nos escurrió el año. Dicen que el tiempo se pasa rápido cuando la has estado pasando bien. Aunque pensándolo bien, yo no me la he pasado increíble. No exageraré, tampoco la he pasado mal. El punto que quiero expresar es que en la actualidad creo que vivimos los tiempos marcados por las grandes corporaciones. Ejemplo de ello son los lanzamientos de sus productos que nos infunden hasta por debajo de la lengua. Que si ya salió la nueva colección de ropa de primavera del año siguiente; que si ya se esta trabajando en una compilación de lo mejor del año; que si apenas estamos iniciando el mes y ya tenemos en nuestras manos el ejemplar de la revista del mes que viene; que si lo que te comentan en el trabajo respecto a la publicación del diario matinal tu ya la habías leído, comentado y compartido el día anterior en tus redes sociales. En fin, que tanto desenfreno nos esta llevando a una desazón por el momento vivido.

Y es que pensándolo bien, ¿cuántas cosas hacemos al día? creo que hacemos muchas, pero ya no las valoramos. Recuerdo cuando en las mañanas lo primero que hacía era levantarme e ir a ver la montaña a través de mi ventana. ¿Ahora? No sé ni qué hago.

Lo que si sé es que últimamente me la he pasado entre visitas al dentista y vueltas a las páginas de libros electrónicos que siempre había querido leer y no me había buscado tiempo. Mientras la música nueva fluye lento.

Este año he consumido menos discos nuevos y esto se debe básicamente a que ya casi no se hacen discos completos. Ahora la mayoría de los artistas esta prefiriendo lanzar canciones sueltas o a lo mucho lo que conocemos como EP, o “discos” con 4 o máximo 6 canciones. La verdad, por eso no me han llamado tanto la atención. Soy de los que siguen disfrutando los discos completos y darles varias vueltas. Hace poco, los locutores de de la NPR lanzaron la pregunta ¿Cuál fue el último disco que escuchaste completo, sin estar haciendo nada más? He escuchado varios, quizá una docena, y todas han sido en el carro manejando a algún lado.

Creo que vamos siendo obligados a caminar rápido, cuando en realidad no lo necesitamos. Todo es debido a una competencia que las corporaciones nos han ido imponiendo y no hablo solo de la industria del espectáculo o del entretenimiento, hablo también de la educación, la cual, como una moda, ha adoptado la “Educación por Competencias” sin saber su origen exacto, ni su finalidad. Dijo alguien por ahí que las competencias eran el principio de todas las guerras.

En fin, estamos en Septiembre, plagados de un falso nacionalismo por donde quiera que se camine o se voltee. Un nacionalismo plagado de transas, de corrupción, de ignorancia y miedo. Por eso, desde hace varios años no celebro el 16 de Septiembre, creo que en éste país somos mucho más, pero no lo sabemos, y no lo sabemos porque a las corporaciones que nos gobiernan no les interesa que sepamos.