Lo mejor del 2015

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Llegar a los cuarenta años sin deudas financieras ha sido uno de los grandes aciertos en mi vida a finales del 2015. Lo sé ¡he llegado a los cuarenta años! Se supone que a esta edad es cuando el mundo empieza a tener credibilidad en uno. Sin duda despedir los 39 fue muy bueno. El 2015 terminó y ahora pienso: ‘¡vaya año!’

Al día de hoy me siento muy relajado, muy tranquilo. Mi vida ha dado pasos agigantados en el 2015.

Tener claridad en mis ideas y objetivos me hizo sentir que todo está bajo control.

He aprendido a ser realista y práctico y sin duda esto me ha hecho disfrutar los momentos.

Como ya es tradición, les comparto mi selección de lo que para mi resultó ser lo mejor del año.

Mejor Momento:

Un viaje a Paris nunca cae nada mal, y este año tuve una visita no planeada a dicha ciudad. Originalmente tenía planeado viajar a Italia para el verano ya que tenía mis ahorros de todo un año, pero se dio el viaje y la pasé increíble. Por aquí pueden leer un post que escribí al respecto, y por acá pueden ver una galería que hice en mi cuenta de Flickr.

Mejor Adquisición:

Este año me abstuve de comprar el Reloj de Apple. Ser el comprador de la primera generación de un producto Apple nunca es recomendable. La segunda versión vendrá mejorada y ya para mediados de año me estaré comprando uno. Por ahora, lo que sí me regalé fue una cámara semi-profesional Samsung increíble con muchísimas características. Uno de mis planes-propósitos de este año es inscribirme a un curso para sacarle el mayor jugo a  mi cámara.

Mejor Blog:

¿Quién sigue escribiendo en blogs a estas alturas? Se dice que los blogs están muertos, lo de hoy son los podcasts, ¡sí, los podcasts están de regreso! En mi caso, gracias a la aplicación Feedly pude leer todo lo que mis blogs favoritos publican. Este año sin duda me hice adicto a Hypebeast el cual combina video con texto y lo disfruté bastante. Es ese sitio que me da las mejores noticias de diseñadores, de tenis, de artistas, de comida, y de diseño.

Mejor Tuitero:

Voy de mal en peor, ya casi no uso Facebook, (¿aún vive Facebook?) y en Twitter seguí mucho a @jrisco. Me hace reír mucho la forma en que adapta imágenes de noticias frescas con textos hilarantes. Ahora uso más Instagram, pero no para publicar sino para deleitar la vista. Sigo principalmente a diseñadores de moda  como Balmain. Intenté usar Snapchat, y a los pocos días de haberme dado de alta, los de la compañía cambiaron sus políticas de privacidad y prácticamente me ahuyentaron del lugar.

Mejor Vlogger:

En el 2015 fue el año en el que descubrí al vlogger Caisey Neistat y casi todas las mañanas cuando preparaba mi lonche para llevármelo al trabajo o tomándome mi primer espresso por la mañana veía los videos de este personaje. Posteriormente me preguntaba, ¿por qué sigo a Caisey? Es decir, ¿por qué se nos hace tan interesante ver vidas ajenas? Creo que tiene que ver con el hecho de alejarnos de nuestra propia realidad y querer vivir la vida de alguien a quien admiramos. En el caso de los videos de Neistat la mayoría me parecieron divertidos.

Mejor Aplicación para iPad:

De las aplicaciones que utilicé mucho este año fueron Feedly, Tweetbot, YouTube, y ahora estrictamente hablando de nuevas aplicaciones les recomiendo instalar Duet si cuentan con una computadora y un iPad, ya que esta aplicación hará funcionar a su iPad como una segunda pantalla. La App es cara pero hace lo que promete. Ahora mismo que escribo este post estoy ‘viendo’ la película Ant-Man.

Mejor Gadget:

Para este diciembre me regalaron un micrófono Blue modelo Yeti y he estado haciendo pruebas y las grabaciones se escuchan de maravilla. Ya me estoy animando para hacer un podcast ahora que el formato esta de regreso.

Mejor Exposición:

En Paris pude ver una retrospectiva de Jeff Koons, y acá en Guanajuato pude ver para cervantino una exposición de Francisco Toledo titulada Sin Maíz No Hay País, pero irónicamente, la pieza que este año me hizo temblar de emoción fue una video-instalación de Kanye West en la fundación Louis Vuitton en Paris.

Mejor playera:

¿Compré alguna playera? En realidad consumí mucho menos, lo que sí, fue que el diseñador Marco Colín me regaló uno de sus diseños estampados en una playera para el día de muertos y es una lástima porque me gustaría poder usarla el resto del año.

Mejor Programa de Radio:

Desafortunadamente en el 2015 desaparecieron las buenas estaciones de radio ya que hubo conflictos en Radio Ibero y me quedé sin estación de radio matutina. Escucho en ocasiones Ibero o Reactor pero lo soso de sus conductores termina por desanimarme y cambiarme a YouTube. Lo único malo de YouTube es que es muy fácil perder el tiempo con tantos canales, mientras que en el radio a cada rato le recuerdan a uno la hora par que no se le haga tarde para llegar al trabajo.

Mejor Red Social:

Me enganché a Instagram. Comencé a seguir gente que considero interesante y que aporta a mi cronograma una forma de ver y vivir la vida de manera divertida. Aquí les dejo mi dirección de Instagram.

Mejor Canción: 

Me vienen a la mente varias canciones buenas de este año como Alright de Kendrick Lamar, o Piss On Your Grave de Travis Scott una que me encantó y se me hizo muy fuerte fue la de de Should Have Know Better de Sufjan Stevens, esa sí esta de lagrimita con esa frase que dice: ‘when I was three, three maybe four, she left us at the video store’. Ahi el artista nos habla del abandono de su madre esquizofrénica y se parte el corazón.

Mejor Podcast:

Este año me hice fan de La Chora Interminable por mi hermano, pero después me doy cuenta que su podcast no es la gran cosa, que es pura guasa, y de vez en cuando sultan algún dato interesante. El proyecto en español que se esmeró bastante se llama Puentes, una casa productora de Podcasts y ahí me encontré con Mándarax. Leonora Milan y Alita Emo (no me viene a la mente su nombre real. Ellas son un par de científicas divulgando ciencia utilizando un lenguaje bastante fresco, sin lugar a dudas mi podcast del año.

Mejor Serie de TV:

Claro que vi Game of Thrones, pero la verdad ¿a quién quiero engañar? no me engancha ese tipo de historia. Las que si me divirtieron fue Master Of None con el comediante Aziz Ansari, y debo confesar que semana a semana esperaba un nuevo episodio de la segunda temporada de Silicon Valley, y que incluso, vi al menos ¡dos veces cada episodio!

Mejor Película:

Crecí con Star Wars y con Mad Max. Ambas me marcaron y en este 2015 las dos estrenaron una nueva aventura. También las dos me parecieron entretenidas y ambas las disfruté en 3D. Si bien Star Wars no me decepcionó no terminó por convencerme al cien por ciento. Quizá terminé empachado de la fuerte campaña mediática por parte de Disney. Lo que si sé es que ambas películas las veré más de media docena de veces.

Mejor Documental:

Veo más documentales que películas, me parece que contribuyen más a mi formación. Este año uno de los documentales que más disfruté fue La Sal de la Tierra. Una historia fascinante de Sebastião Salgado. Me hizo reflexionar sobre mi paso en esta tierra y a querer contaminar menos y dejar un mundo mejor.

Mejor Concierto:

No fui al Vive Latino, ni al Coronal Capital. ¡Hey si quería tener finanzas sanas algo tenía que sacrificar! Sin embargo sí pude ver varios eventos artísticos en la ciudad. Eso me encanta de vivir en Guanajuato, hay tanto que ver y hacer. Vamos, no es New York, pero algo es algo. Pude ver a Rebolledo, Sotomayor, Torreblanca, Technicolor Fabrics, y a varios grupos pequeños de ese estilo, pero el evento que más disfruté fue en uno del Cervantino. El 23 de Octubre con una fría lluvia pude ver a NOSAJ THING y quienes le abrieron hicieron una noche mágica, me refiero a Sebastian Benoit y a Takami Nakamoto. Otro gran highlight del festival fue la DJ Paula Temple. Llevaba mucho tiempo con ganas de escuchar buen techno.

Mejor Libro:

Este año me propuse leer 18 libros, ¡y lo logré! voy a escribir un post completo al respecto. El libro que más entretenido y ameno se me hizo se llama Te Vendo Un Perro de Juan Pablo Villalobos. Me hizo recordar tantas cosas de mi infancia. Leer será siempre un reto interesante en mi vida y lo voy a seguir haciendo y me voy a seguir superando en cantidad. Ya veremos si el siguiente año logro leer al menos 20 libros.

Mejor Viaje:

Paris es Paris, pero también fui a Bruselas y a Brujas, pero lo que si debo mencionar es que pude regresar a Cancún y que esta vez lo hice como conferencista en una convención de maestros de Inglés. Cancún es bonito, pero su playa puede parecer aburrida porque no hay olas divertidas, al contrario son muy pacificas. El viaje me sirvió para relajarme y darme cuenta de lo suertudo que soy.

 

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Lo que mal empieza

 

Personalmente tengo una cita que no sé si la inventé o la escuché por ahí:

Lo que mal empieza, bien acaba.

En los cuatro meses que van de este año las cosas no han pintado nada bien. Todo empezó cuando perdí mi segundo trabajo. No hubo una explicación. Solo que ya no había grupos para mí y punto. No sé cuál respuesta me hubiera gustado escuchar más: si realmente soy malo, o es verdad, que ya no había alumnos inscritos. La situación es que con ese segundo trabajo, a pesar de que me quitaba tiempo para vivir, (a quien engaño, realmente no tengo vida), me podía dar gustos que antes no podía: mi colección de vinilos, libros, y gadgets creció rápidamente en los últimos dos años.

En el trabajo, las cosas son eso: solo trabajo y más trabajo. A un año de distancia puedo decir que el camino ha sido difícil, sobre todo porque heredé un equipo de trabajo dividido por envidias y malas vibras. Ahora me toca lidiar a mí con eso. A pesar de que he realizado varios intentos por formar un sólo equipo no lo he logrado. Quitar el dedo del renglón es lo último que he pensado. No pienso darme por vencido ni ahora ni nunca.

Al no tener un segundo trabajo me di cuenta que tenía un objeto entre mis manos mejor conocido como tiempo libre. Me sentía como un papá primerizo quien carga un bebé por primera vez en su vida.

¿Y ahora qué hago con tanto tiempo libre?

Ingresé a un grupo budista de meditación. Me gustó. No diré que mucho para no ser un mentiroso. Lo único que me gustó es que podía tener tiempo para mí solo. Apagaba el celular por una hora y me olvidaba de todos y de todo a mi alrededor. No pensaba en nada más mas que en mi mismo. Me imaginaba viajando por otros mundos y es que la meditación llegó a ser tan poderosa que logró transportarme al cosmos. Eramos poca gente quienes la practicábamos, incluso me encontré ahí a dos de mis ex-alumnas. Era bonita la convivencia, es más, ni convivencia había. Solo un “hola, adiós” bastaba. Finalmente dejé de ir. ¿Por qué? Mis ingresos financieros no me lo permiten, por el momento.

Entonces, ¿qué hacer con las tardes libres cuando no hay motivación? Leer. Lees es “gratis.” Se puede conseguir mucho material en la red de forma gratuita y solo queda cultivarse, porque a la larga eso es lo que va a redituar.

Recapitulando, ¿qué es lo único bueno que me ha pasado este año?

Molière ha nacido.

Un amigo fundó una compañía de traducciones y me invitó a dirigir la misma. Espero que funcione, cruzo los dedos porque así sea y pueda lograr mis sueños. ¿Cuáles? Muchos. Entre ellos tener dinero para viajar en el 2015. Ayudar a un gran ser querido de forma económica y volver a cumplir mis caprichos.

Ansío que se acabe el primer cuatrimestre y que llegue Mayo con buenas noticias. Mientras tanto los dejo con una bonita moraleja de este post:

No cometan malas decisiones financieras y si son independientes, ahorren para su jubilación.

¿No te gustó mi post? A mi tampoco, lo siento estoy de mal humor, pero aún así, me gustaría leer tu opinión aquí abajo en los comentarios.

 

De regreso a la realidad

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Esta mañana todo fue diferente, a las seis y media estaba viendo un video en YouTube y tuve la idea de iniciar un proyecto nuevo, algo diferente a lo que hago normalmente. Me vi en el espejo y estaba sonriendo. Eso me sorprendió mucho: ¡Había vuelto a sonreír!

La verdad es que tanto estrés en mi vida en los últimos meses me había quitado la sonrisa. De repente me encontré con un nuevo trabajo y mucha responsabilidad. Súmenle a eso una nueva operación de riñón de mi esposa y crean la máquina perfecta generadora de enfermedades pisco-somáticas.

Comencé a crearme dolores en el cuerpo, por lo general dolores de pecho, y espalda. Según yo lo atribuía a una mala postura o a una silla poco ergonómica en el trabajo. El colmo fue cuando ya casi al acercarse el día de la operación mi cuerpo se comenzó a llenar de ronchas por todo el cuerpo y así me iba a trabajar. Sin comentarle nada a nadie y aguantándome las tremendas ganas de rascarme. Todo esto con una sola finalidad: no mostrar un solo gramo de debilidad.

Ya pasó la cirugía. Hasta ahora todos salió bien, ya veremos que los próximos estudios lo confirmen y cruzo los dedos porque ya todo se haya solucionado. Por lo pronto agradezco esta sensación de real tranquilidad, de sonrisas, de amor, de cariñitos y de nuevas ideas para seguir de vuelta en el camino.

Ojalá la vida sea menos agresiva de ahora en adelante y comience a mostrarnos su rostro más amable.

Buen humor

En los últimos meses se me ha olvidado vivir. Gracias a mi nuevo trabajo me paso el día ocupado. Lo hago de Lunes a Domingo. No descanso un sólo día y no he venido a presumirles. Al contrario, he venido a comentarles mi experiencia a partir de ser un adicto al trabajo.

En las últimas semanas me he dado cuenta de que cada vez rio menos y es que he cometido el error de dejarme arrastrar por mi trabajo y no tener una sola actividad extraordinaria que me permita relajarme. Por ejemplo, practicar algún deporte, ya sea correr o ir a nadar. Desarrollar alguna actividad como dibujar, pintar, o escribir. De igual forma, ir a un museo o alguna galería. O bien, visitar amigos, platicar con ellos de cosas que no sean trabajo, tomar una copa y reír mucho.

¡Qué fácil se me olvidó vivir! Y es que hay que recordar que de eso se trata la vida: sólo se trata de vivir. El trabajo es bueno porque nos ayuda a conseguir logros, pero también nos puede dejar enfermedades derivadas del estrés.

De mi trabajo me puedo sentir satisfecho puesto que siento que he logrado mucho en poco tiempo, sin embargo, no sólo mi salud física sino la mental se han estado deteriorando. Debo ser determinante y planear mis actividades en torno a lo que quiero conseguir y mencioné párrafos atrás: vivir, porque como ya lo dijo el gran Groucho Marx: de esta vida no sales vivo.

Por eso en esta ocasión les propongo un ejercicio distinto: en los comentarios déjenme un chiste y les prometo reírme muchísimo. 😀 ¿y ustedes cómo lidian con el estrés laboral?

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Dos años

Han pasado dos años desde que te fuiste. Mi mente aún me sigue haciendo juegos traicioneros, pues no me acostumbro a tu partida. Ocasionalmente, en las noches, pienso: “hace tiempo no hablo por teléfono contigo” y me pongo a extrañar tu voz, tu plática, tu sentido del humor. Me auto engaño y pienso: “luego te llamo”.
Es curioso porque algunas veces siento que estas caminando a mi lado o que creas situaciones para que todo me salga bien.
No sé qué es pero te agradezco mucho.
Resulta increíble que gracias a lo que hiciste en vida la gente te siga recordando con mucho cariño. Creo que ese es la más grande hazaña de una persona.
¿Sabes? Recientemente me topé con una canción que me habló de ti. Un par de líneas rezaban: “el amor más grande que conocí, sin querer un día pasó por mi”.
Gracias por haberme querido tanto. Gracias por tanto amor y por haber hecho mucho por mi. Sabes que cada cosa, por pequeña que ésta sea, te la voy dedicando a ti.
Te extraño, aún sigo creyendo que te fuiste demasiado pronto.

Nuevo es este cielo

Mi primer post desde que inició el 2013, un año lleno de esperanza. ¿Por qué esperar hasta hoy? Simplemente no podía adelantar la noticia para no echarla a perder: fui designado como el nuevo coordinador de idiomas en mi lugar de trabajo. Dicho cargo me ha mantenido muy ocupado y constantemente me encuentro pensando en todas las mejoras que se le pueden hacer al área. De hecho el pasado domingo tuvimos reunión de trabajo de cuatro horas en mi casa para visualizar los cambios. Estoy feliz, nervioso y entusiasta por desarrollar un buen papel, y por no olvidar que lo importante no es llegar, que lo importante es el camino.

Por otro lado, lo que sí me ha mantenido nervioso es que al amor de mi vida le van a realizar una intervención quirúrgica para salvarle un riñón que en el 2011 se ha portado muy mal. Eso si me ha hecho perder la calma y por más que hablo conmigo mismo y me digo que todo va a salir bien, de repente despierto en la noche teniendo pesadillas.

Ya vendrán tiempos mejores, ya las cosas cambiarán después de esa operación del día sábado. Mientras tanto solo quería compartirles que no sé cómo explicarlo pero veo en este 2013 mucha esperanza en la gente. Creo que eso del fin del mundo si nos dejó una buena lección: sólo se vive una vez y hay que disfrutar la vida.

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Breves momentos felices

Es raro escribir cuando la estamos pasando bien. Casi siempre lo hacemos cuando algo malo o incómodo nos está sucediendo. Quizá sea porque dentro del dolor o de la inconformidad las palabras fluyan de forma más fácil. No sé. Pero el pasado Sábado me la pasé tan bien cuando un primo mío, con quien conviví mis primeros 18 años de vida, me mandó un mensaje rápido para decirme que se iba al Japón, y que me invitaba a una comida que su esposa le estaba organizando a manera de despedida. Ahí me encontré con otros primos de mi misma edad y a familiares que por lo regular veo una vez al año o cada dos años. La tarde fue placentera entre un rico pozole y buen plática recordando momentos principalmente escolares.

Llegada la noche fui a casa de mi mamá y mis hermanos estaban jugando Wii. Era la primera vez que jugaba con esa consola y en menos de una hora ya estábamos pasando un muy divertido rato con el juego Just Dance. Sudando y caída la noche me fui a dormir cansado y con una sonrisa de oreja a oreja mientras pensaba: “qué lindo día, lleno de recuerdos y momentos felices en compañía de la familia.

Por lo general, no se me da mucho el convivir en familia, casi siempre ando “ocupado en mis cosas” y estos momentos me sirvieron no solo para compartir sino para recordarme lo afortunado que soy.